Sumar y no borrar, aportaciones de la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres

El Ministerio de Igualdad ha sacado a consulta pública el proyecto de ley para la igualdad plena y efectiva de las personas trans. A priori, nada podría objetarse en este tipo de iniciativas, pero un análisis crítico de la norma que pretende aprobarse desvela muchas y graves consecuencias, fundamentalmente contra las mujeres y las niñas, pero también contra toda la infancia, gays y lesbianas. La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres lo explica a continuación listando los efectos perniciosos que tendrían lugar en el caso de que se aprobara la ley con su actual redacción. Es un texto largo porque es el que remiten al Ministerio, pero que es muy importante para comprender y no formarse un juicio rápido y distorsionado de las pretensiones del feminismo radical que, en ningún momento niega la existencia de la disforia de género ni pretende reducir los derechos de las personas transexuales, tanto masculinas como femeninas. España no es, ni mucho menos, pionera en la implantación de este tipo de medidas, por lo que estos efectos a los que se refieren no son elucubraciones e inventos, sino que son problemas con los que ya se han encontrado las mujeres de países como Inglaterra o Argentina, donde los movimientos para la derogación de estas leyes son un clamor. Alianza cuenta con un grupo de mujeres, profesionales en distintos ámbitos, que ha analizado las consecuencias legislativas, psíquicas, físicas y sociales de la aprobación de estos preceptos. Toda la vida tratando de desterrar los estereotipos de género, el rosa y el azul; las cocinitas y las pistolas; y de repente volvemos a encontrarnos con argumentos como estos que permiten que cualquier persona que lleve falda se autodetermine como mujer… Les dejo debajo las aportaciones de este colectivo preparado, y no formado a través de series mainstream que manipulan la percepción y tergiversan la realidad. Mi recomendación es que las lean. Al final tienen un botón para acceder al documento original con instrucciones por si quieren enviar también -sería importante que lo hicieran- estas alegaciones a Igualdad del Gobierno de España.

María Jesús León Ledesma
Alegaciones realizadas al proyecto normativo para la igualdad plena y efectiva de las personas trans de la Alianza contra el Borrado de las Mujeres, compuesta por más de 100 organizaciones de  mujeres de todo el Estado.

La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres manifiesta su firme oposición a la línea en que pretende  legislar y modificarse la actual ley sobre transexualidad, y que el Gobierno ha puesto en periodo  de consulta pública. Pensamos que esa línea legislativa cuyas líneas maestras ya conocemos a  través de la Ley registrada en anteriores legislaturas, por quienes hoy son socios de gobierno,  vulnera gravemente los derechos de las mujeres y la infancia.  

Lo primero que queremos manifestar, es que estas leyes, no amplían derechos para las personas  transexuales, que es en lo que la ciudadanía piensa al leer el título de la propuesta. Su objetivo es permitir el cambio del sexo legal a cualquier persona aunque no sean transexuales y no  experimentan disforia o incongruencia de género. La novedad central de la ley anunciada es  que no será necesario tener un informe médico ni psicológico para poder cambiar de sexo  legal pudiendo valerse cualquier persona de este resquicio legal para conculcar las leyes y  derechos de las mujeres.  

Respecto de esta consulta, es esencial que manifestemos que el Gobierno ya ha  establecido encuentros presenciales/virtuales con diferentes personas y organizaciones,  de las que el movimiento feminista ha sido excluido. Expresamos nuestro profundo malestar ante el hecho de que el Ministerio de Igualdad haya mantenido reuniones solo con organizaciones afines a su línea de pensamiento sobre la “libre determinación del sexo”. Las mujeres no hemos sido escuchadas en relación a unas leyes que tienen más impacto sobre nosotras que sobre ningún otro grupo social. Somos el 52% de la población y esta ley compromete la manera en que se nos define jurídicamente, así como nuestros derechos.  

Consideramos 

Que ya existen leyes desde que reconocen formalmente los plenos derechos de las personas  transexuales. En 2007 se eliminó la obligación de someterse a una cirugía para cambiar el sexo  legal. En la práctica, en España solo se exige un informe médico y psicológico que acredite la  disforia, del mismo modo que a las personas con discapacidad, entre otras, se les exige  someterse a una serie de pruebas que acrediten que lo son.  

Los derechos de las mujeres se basan en el sexo. Borrarlo es anular toda protección jurídica y normativa en materia de igualdad. El Gobierno anuncia esta ley meses después de que integrantes del Gobierno firmaran un ARGUMENTARIO, elaborado por el PSOE. El  ARGUMENTARIO se opone al cambio de sexo mediante la “libre determinación”, es decir, sin  requisitos jurídicos ni cautelas frente al fraude. Señala que el sexo biológico es un hecho real  sobre el que se construye la discriminación que sufren las mujeres. Para combatirla existen  derechos basados en el sexo como el artículo 14 de la Constitución, las leyes contra la violencia  de género, las de paridad en cargos y premios, así como las que establecen categorías deportivas de mujeres, marcas físicas distintas en oposiciones y prisiones exclusivas de mujeres. Derechos que son gravemente dañados por la anunciada ley.  

La llamada ”ley trans” es, en realidad, el borrado de la mujer y de la igualdad conquistada. Plantea que el sexo es asignado arbitrariamente, y que cualquier persona puede modificar su sexo legal si manifiesta que tiene una “identidad” femenina, masculina, no binaria, fluida, etc. El texto  constituye un paso crucial hacia el borrado legal de las mujeres y su sustitución por la “identidad  de género” determinada a voluntad. Borrar a las mujeres de las leyes no hará desaparecer el  sexismo. Si el sexo legal desaparece, desaparecen también los derechos de las mujeres frente al  machismo. 

CONSECUENCIAS 

EN LA INFANCIA: Se está atentando contra el derecho al libre desarrollo de la personalidad  en la infancia. Se adoctrina a niñas y niños con una ideología profundamente reaccionaria y  antifeminista. Incorporar la noción de “identidad de género” o ”expresión de género” es naturalizar y aceptar el mismo sexismo que produce la violencia y la desigualdad en nuestra sociedad. Se dinamita el  fomento de la igualdad y se perpetúan los estereotipos de género tradicionales. Hablar de  cuerpos equivocados y fomentar el género como identidad contradice todas las normativas  de igualdad, refuerza el sexismo en la infancia y pone las bases para truncar su sano  desarrollo.  

EN LA EDUCACIÓN: Especialmente preocupantes son las que esta ley tiene en la educación y  en la infancia. En las CCAA donde se han aprobado leyes de “identidad de género” o  “autodeterminación del sexo” se imponen por mandato legal Protocolos Educativos basados en la  “identidad de género en el cerebro” o “sexo asignado”. Tesis neurosexistas y acientíficas que han  sido refutadas por la ciencia. El sexo no se asigna, se observa. Nacemos machos o hembras de la  especie humana. Educar desde estos conceptos acientíficos de la identidad de género impide a las criaturas superar los  roles y estereotipos asociados a mujeres y hombres que limitan el libre desarrollo de su  personalidad. Las falsas creencias basadas en convertir al género en identidad promueven los más rancios postulados sexistas contra los que ha luchado la coeducación y suponen un maltrato  a la infancia. Se condena a las criaturas a ajustarse a los roles sexistas tradicionales al  explicarles, por ejemplo, que si un niño juega con cocinitas y practica ballet es que tiene una  identidad de género femenina y, por tanto, debe ser una niña. 

EN LA SALUD: La disforia, o incongruencia de género, es un trastorno reconocido desde hace  años, de gran influencia social. La persona presenta malestar significativo por una  incompatibilidad percibida entre su sexo y los roles sociales normativos asociados al mismo. Se  presenta en mayor número en niñas y las adolescentes. Con el paso de la adolescencia desaparece en el 80-85% de los casos. Por eso la ciencia recomienda no intervenir con ninguna técnica ni medida invasiva. Sin embargo, en nombre de la “identidad de género” se están  aplicando bloqueadores hormonales para frenar la aparición de caracteres sexuales secundarios y operaciones quirúrgicas irreversibles que derivan en diferentes secuelas permanentes, incluida la  esterilidad.  

EN LAS ESTADÍSTICAS: Sin desagregar los datos por sexos biológicos, toda la  desigualdad y violencia se invisibilizará en las estadísticas. Y éstas estarán falseando la  realidad. El sexo es una variable objetiva, inmutable y observable. Es fundamental a nivel sanitario, laboral, psicológico, educativo, criminal… Rebajarlo a algo al gusto de los deseos de la  persona, sin más criterio que estereotipos sexistas o sentimientos, borra toda la investigación,  intervención y lucha contra la desigualdad entre hombres y mujeres por razón de sexo y a través del género. Desagregar por sexos biológicos es una obligación para tener estadísticas oficiales en  todo ámbito y poder desarrollar tratamientos y fármacos adecuados a las características biológicas derivadas del sexo.  

EN EL DEPORTE: Esta ley supone el borrado de las categorías deportivas femeninas. La aceptación de hombres autoidentificados como mujeres en estas categorías deportivas impide a  las mujeres competir en igualdad de condiciones. Vulnera el principio de igualdad material  recogido en nuestra Constitución. Se compromete el derecho a la integridad física de las mujeres  al incrementar el riesgo de padecer lesiones graves al tener que competir o entrenar con varones autoidentificados como mujeres, es decir, con personas más fuertes y corpulentas.  

EN LOS ESPACIOS SEGUROS: Los espacios segregados por sexo y que, hasta ahora, eran  espacios seguros para las mujeres: vestuarios, baños escolares, refugios para mujeres, módulos  de prisiones… dejarían de serlo. Los hombres podrían acceder sin problema si están inscritos en  el Registro Civil como mujeres, sin más requisito que su declaración de voluntad. La  “autodeterminación del sexo” abre las puertas a un fraude de ley que compromete la seguridad de  las mujeres. La amenaza a la seguridad, integridad física y libertad sexual de las mujeres en estos espacios que pasarían a ser compartidos con varones es clara.  

AUMENTO DE LA LESBOFOBIA Y HOMOFOBIA. El transgenerismo queer colonizó parte del  colectivo LGTBQ+, y promociona la idea de que la sexualidad tiene que ver con la  «identidad de género» por lo que, a su entender, la homosexualidad es la atracción por  personas con la misma «identidad de género». Es un paso más en las tradicionales conductas  correctivas que vulneran los derechos de las personas homosexuales, en especial de las mujeres  lesbianas. Señalan que su atracción sexual hacia las mujeres debe corregirse y ceder ante el  generismo subjetivo, que tiene que ver con los deseos de ellos. Exigen la aceptación social de que  existen «lesbianas con pene, varones heterosexuales que se autodeterminan mujeres. Así, se las  coacciona para tener sexo con ellos, amenazándolas con acusarlas de transfóbicas, si se niegan, arguyendo la falsa idea de que la atracción es por “géneros sentidos”.

USO DE LA NEOLENGUA QUEER. El lenguaje es la herramienta a través de la cual  construimos la representación del mundo que nos rodea. Puede empoderar o invisibilizar en  función de su uso. La neolengua queer propone y difunde términos que normalicen la  negación del sexo como categoría biológica y, con ello, la realidad, necesidades,  discriminación y derechos de más de 3.700 millones de mujeres en el mundo, más de 24 millones  en este país. Sustituyen la palabra mujer por el concepto subjetivo de “identidad de género”. Lo  disfrazan de protección de derechos de colectivos minoritarios, de diversidad e integración. Las  mujeres pasamos a ser ‘personas menstruantes’, “hembras humanas”, ‘personas embarazadas’,  ‘personas con útero ó cérvix’. El término mujeres Cis se pretende imponer para legitimar a los  varones que se autodeterminan mujeres. La neolengua queer se ha infiltrado en las declaraciones políticas, las leyes, los medios de comunicación y en ámbitos como la enseñanza, la sanidad, el  deporte o el sindical. Algunas empresas usan la neolengua queer en la búsqueda de nuevos  clientes, incluso en productos genuinamente femeninos. La aceptación y utilización de esta  neolengua dificulta y debilita la defensa de los derechos de las mujeres. Abre la puerta a la  legalización de la explotación reproductiva y a la desprotección de las mujeres ante la explotación  sexual y reproductiva en todas sus formas.

Se nos está censurando y persiguiendo a las voces críticas. No solo no hemos sido  escuchadas, sino que se está imponiendo contra nosotras, las mujeres, una censura selectiva  para que nuestros planteamientos sean silenciados mediante la etiqueta de “discurso de odio” y  sancionados penalmente, administrativamente o mediante los mecanismos reguladores de  empresas privadas de las redes sociales como Twitter.  

El comportamiento del Gobierno es inconcebible en democracia. La actitud del Gobierno es  misógina y antidemocrática cuando el pluralismo político ampara a todas las ideologías salvo que  seas mujer. Con la complicidad de las instituciones que acogen a estos grupos misóginos, las  mujeres feministas que defendemos los derechos basados en el sexo estamos siendo acosadas  por ejercer nuestra libertad de expresión.

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