Salir impresionada de una película en los tiempos que corren es frecuente. Sin embargo, salvo honrosas excepciones, hay en las carteleras demasiados efectos, demasiados fuegos artificiales, demasiado ruido que aturde y que envuelve una clara carencia de corazón, de chicha, de sustancia. Los de hoy suelen ser productos que impactan como una explosión nuclear y … Sigue leyendo Hijo de Caín, o el arte de hacerte sufrir en la butaca