El teniente que tiró de la manta que tapaba las miserias del Ejército Español

A priori, uno podría imaginar que un libro de un teniente del Ejército español no va a ser precisamente un best-seller. Sin embargo, el de Luis Gonzalo Segura de Oro Pulido no es una narración al uso. El teniente ha querido despacharse a gusto destapando las injusticias y corrupciones que ha encontrado en el entramado … Sigue leyendo El teniente que tiró de la manta que tapaba las miserias del Ejército Español

El día en que conocí a Hugh Jackman…y le hablé de lobos

"Holasoyanedewarnerytellamoporquehasganadoelconcurso paraconocerahughjackman". Así empezó todo... con una comunicación acelerada de una muchacha al otro lado del teléfono. Bueno, empezó un poco antes, cuando decidí participar en el concurso de MSN que descubrió Iosune Nieto y que, conociendo mi debilidad por Hugh Jackman, enseguida compartió en mi muro de Facebook para que yo probara suerte. La … Sigue leyendo El día en que conocí a Hugh Jackman…y le hablé de lobos

La transformación del ser gris

José Abajo Izquierdo convierte a los activistas de Lobo Marley en piezas artísticas efímeras y con mensaje El hombre, la insensibilidad, la transformación, la mimetización y la comunión La protesta hecha arte, demandas convertidas en performance, el cuerpo humano como soporte de un mensaje. Esa fue la propuesta del artista José Abajo Izquierdo quien, aprovechando … Sigue leyendo La transformación del ser gris

Hijo de Caín, o el arte de hacerte sufrir en la butaca

Salir impresionada de una película en los tiempos que corren es frecuente. Sin embargo, salvo honrosas excepciones, hay en las carteleras demasiados efectos, demasiados fuegos artificiales, demasiado ruido que aturde y que envuelve una clara carencia de corazón, de chicha, de sustancia. Los de hoy suelen ser productos que impactan como una explosión nuclear y … Sigue leyendo Hijo de Caín, o el arte de hacerte sufrir en la butaca

Bebo de Cuba, para siempre

Era el verano del año 2003. La calurosa oficina, situada en el mismo centro de la capital tinerfeña, apenas si llegaba a refrescarse con el aire de un par de ventiladores. Transitábamos desde la mañana a la noche unas siete personas por ese espacio exiguo, rodeados de ordenadores, teléfonos que no dejaban de sonar, papeles … Sigue leyendo Bebo de Cuba, para siempre