Richard Clayderman: «Soy un poco adicto las sensaciones que provoca el directo»

Después de treinta y ocho años de carrera, más de 85 millones de discos vendidos, 340 discos de oro y platino, el popular pianista Richard Clayderman visita por primera vez las islas Canarias para ofrecer un concierto en el Auditorio de Tenerife. Será esta noche, a las 20.30 horas (entradas en http://www.auditoriodetenerife.com y en taquilla) y, con motivo del mismo, tuve el placer de hacerle la única entrevista que concedió antes de llegar a la Isla, para la distribución a la prensa escrita de Tenerife. La reproduzco aquí íntegra por su interés y porque, si en los 80 me hubiesen contado que iba a entrevistar a este ídolo de jovencitas (y no tan jovencitas) no me lo hubiese creído 😉 Con ustedes, Richard Clayderman.

Richard-Clayderman-pianista

Mr Clayderman, es usted un icono en este país. Muchos de nosotros crecimos con su música sonando en cada programa de televisión que vimos en los 80 y desde 1978 porque sólo había un canal. ¿Es consciente de esto? ¿Cuál es su relación con el público en España?
Le debo mucho a España porque fue el primer país en el que fui conocido. De hecho, en 1978, un DJ escuchó Balada Para Adelina en Francia y decidió usarlo como su sintonía para la careta de su programa de radio. Así es que, cada mañana, en hora punta, el comienzo de Balada para Adelina se escuchaba en esa emisora. Después de un un mes, el single alcanzó el número uno en los charts. Todavía recuerdo que no era conocido para nada en Francia. ¡Viajé en avión a Madrid y había cientos de chicas esperándome en el aeropuerto!! Fue un gran cambio y un gran descubrimiento para mí ser tan popular. Poco a poco, España abrió las puertas a Latinoamérica, y así es como empezamos a tocar en Argentina, Chile, Uruguay y después en Colombia y el resto de los países sudamericanos. Pero no hay ninguna duda de que España fue el primer país, y nunca olvidaré esos momentos locos de los primeros tiempos.

Balada para Adelina es hoy en día una de las piezas más populares de la música moderna. ¿Cuáles son sus sentimientos sobre esta pieza que ha tocado miles de veces?
Balada para Adelina es mi pieza insignia. Este tema ha abierto las puertas a mi carrera internacional y, sin duda, fue esencial en mi carrera. A pesar del hecho de que he grabado más de mil títulos, hay algo especial con esta pieza que es capaz de atraer a distintos tipos de gente alrededor del mundo, ya sea en Europa, América, Asia o Australia

Ha trabajado con el mismo productor, Olivier Toussaint (Delphine Records) durante treinta años. ¿Esta larga colaboración puede ser la clave de su éxito?
Bien, nombras a Olivier Toussaint y es la persona con quien tuve la primera cita hace cuarenta años y quien convenció a Paul de Senneville, de que ambos podrían producir Balada para Adelina. Le debo a él un montón, por supuesto, porque pensó, en un momento determinado, que podría ser una buena idea empezar a hacer conciertos. Y, desde entonces, he tocado en muchísimos sitios alrededor del mundo. Soy afortunado de tener un productor tan maravilloso porque compone para mí, produce para mí, y dirige mi carrera como manager. Hervé Roy y Gérard Salesses han sido mis arreglistas durante años y también tienen que ser reconocidos por su contribución en mi éxito como artista.

Su padre fue pianista y usted empezó a tocar a los seis años. ¿Cómo le influenció en su música y su personalidad como músico?
Mi padre fue profesor de piano así es que había un piano en casa. Todos los días podía escuchar a los pianistas, y cada día escuchaba a mi padre dando lecciones a los principiantes y a pianistas más experimentados. Así es que pronto me sentí atraído por esas teclas blancas y negras. Mi padre me dio confianza y me enseñó que hacer para acompasarme a mí mismo con el teclado del piano. Fue muy bueno y nunca me presionó mucho. La confianza que me dio significó que me sintiera a gusto tocando el piano. Más tarde, me mandó al conservatorio porque pensó que tenía algún tipo de don para tocar el piano “Quizás si practicas mucho y eres serio con la música, podrás llegar a ser un músico de acompañamiento”, y así es como llegué, practicando durante años y siendo un músico de acompañamiento antes de empezar mi carrera en solitario.

¿Que expectativas tenía cuando era joven y tocaba el piano?
Honestamente, mi objetivo era ser un músico de acompañamiento, y eso es lo que hice por muchos años. Acompañé a las estrellas del pop de esos días. Así también es como me familiaricé con el escenario. Pero la historia fue muy distinta cuando tuve que ser yo el centro de atención y no el acompañamiento. Sinceramente, no deseaba o esperaba o ni siquiera soñaba con lo que he llegado a conseguir y lo que soy hoy en día. ¿Quién podría sonar con eso? Era imposible, y es todavía bastante inimaginable convertirse en un pianista que es un poco famoso en todo el mundo.

¿Qué recomendaría a la gente joven que se lanza a una carrera en la música?
Les diría que practicaran. Practicar es un elemento esencial para convertirse en músico, pero es igual de importante amar la música y dejar las emociones y las sensaciones convertirse en parte de la interpretación.

Es usted un fan deljazz ¿Qué le gusta de ese estilo de música y por qué no suele tocarla en sus conciertos?
Cuando era joven me encantaba el pop rock, pero hace treinta años descubrí el jazz y me encantaba escuchar a artistas como Chick Corea, Pat Metheny, Joe Sample y otros como ellos. Hay algunos que son realmente genios y a los que admire muchísimo. De vez en cuando toco jazz en el escenario, pero no más de una pieza. Por ejemplo, en Tenerife, creo que tocaré un tema de jazz.

2.400 shows a sus espaldas son un montón enorme de sesiones. ¿Alguna vez ha pensado en retirarse?
De hecho, me siento mucho más a gusto y feliz en el escenario hoy en día que hace veinte años. Quizás eso signifique que dentro de diez años aún me sienta más feliz y más a gusto que como me siento hoy en día. Así es que, por el momento, no vislumbro el momento del retiro. He estado grabando muchos temas en el estudio pero, en el escenario, hay otra clase de percepción, sensación y motivación, y eso es algo a lo que soy un poco adicto.

Afortunadamente, tendremos la ocasión de verlo aquí, por primera vez en vivo en Tenerife. ¿Qué vamos a disfrutar este domingo?
Por supuesto voy a tocar una gran selección de mis originales, y también planeo tocar muchos preciosos temas de películas. El cine ha dado a los compositores la oportunidad de ofrecer a la audiencia algo realmente precioso, y está plagado de temas que son perfectos para ser adaptados al piano. También interpretaré dos o tres temas clásicos, pero no he decidido esto aún. Mi show estará basado en el romance y momentos felices y mi deseo es que el público disfrute del concierto. Esta es mi pretensión y espero conseguirlo.

Las nuevas formas de trabajar (ordenadores, internet) nos permiten ensayar incluso sin estar en el mismo local. Ocho músicos de cuerda lo acompañarán en Tenerife, pero no ha tocado con ellos anteriormente. ¿Los ha escuchado ya, ha tenido algún intercambio con ellos?
De hecho, no he escuchado a los músicos que tocarán conmigo, pero son profesores y me han dicho que son excelentes, así es que no tengo duda de que tendremos una comunicación perfecta, y tenemos unos ensayos previos in situ.
(Clayderman ya estuvo ayer [25 de marzo] ensayando con ellos en el auditorio de Tenerife y tiene hoy otra nueva sesión antes del concierto)

Mr. Clayderman qué proyectos le gustaría realizar en los años venideros que no haya podido hacer en las últimas décadas?
¡¡Volver a Tenerife cada año!!!

Me gustaría brindar con usted después del concierto, pero usted no bebe alcohol, ni siquiera champagne ¿no?
Como excepción, me gustaría que me consiguieran un vaso de agua con gas para poder hacer el brindis contigo. ¡Hasta luego! (Se despide en español)

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