Esta semana me auto regalé «La Senda», la película de mi amigo Miguel Toledo. Y puesto que no había escrito nada sobre Cultura en mi blog, qué mejor momento para hacer una entrada al respecto. Antes de continuar, advierto que sigo con mi costumbre de decir lo que pienso porque no sería honrado hacer lo contrario.
La Senda, un thriller psicológico, es un proyecto largamente trabajado por su director, también guionista y productor. Relata la historia de una familia que trata de volver a la vida normal después de una separación.
A Miguel, como aclaración, le gusta contar que se inspiró en el Libro Tibetano de los Muertos, según el cual, el difunto se halla, durante 49 días, bajo la ilusión de que todavía posee un cuerpo de carne y hueso…
Es emocionante ver terminada una película como La Senda. Recuerdo a Miguel, hace años, enfrascado en la escritura del guión, enviándome los textos por correo electrónico, por partes, sin adelantarme qué es lo que iba a ocurrir en la siguiente escena para ver si mantenía el interés y la tensión; decidiendo sobre el título; preocupado por los personajes (puedo jactarme de ser la primera que le sugirió que Gustavo Salmerón podría ser un excelente protagonista. Ahí quedó, como baza imprescindible del thriller, premiado por su interpretación con un Tesela de Plata. Y me gusta pensar que por ello estoy en los agradecimientos de la película jajaja). Así es que conozco bien el proyecto desde sus inicios. Con evidente buen criterio, Miguel decidió confiar en Juan Carlos Fresnadillo, con quien le une una gran amistad y ya trabajó anteriormente en Esposados, la ayuda en la redacción del guión. Así, ambos firman lo que hoy en día es La Senda.
Y La Senda es, en resumen, una ópera prima con posibilidades. Tiene muchos momentos de gran brillantez y, en general, deja buena impresión, pero dista mucho de ser redonda. Es desordenada, confusa y, al comienzo, plana y fría. Aún así, La Senda es una cinta recomendable, que crece enormemente con el transcurso del metraje, con interpretaciones muy creíbles, actores en estado de gracia, dirección intensa e inmejorable fotografía (sobre todo de exteriores, preciosos e inquietantes).
Pienso, no obstante, que Miguel debe creer más en sus propias aptitudes y eliminar dudas sobre su capacidad a la hora de escribir un guión. Desde mi punto de vista, la película hubiese sido redonda si Miguel (probablemente en contra de otras sugerencias) hubiese tomado distancia, se hubiese elevado por encima del conjunto y hubiera eliminado influencias fútiles. Supongo que las cribas sucesivas dejaron fuera asuntos que se deshilachan en la pantalla, y que las dificultades que le supongo a la producción en tiempos de crisis, obviarían otras.
Espero que puedan juzgar ustedes mismos cuando la estrenen en Canarias. Yo les recomiendo que la vean en pantalla grande, como ya pudieron hacerlo los espectadores de las principales capitales de la Península. Es muy probable que Santa Cruz de Tenerife y Gran Canaria acojan las proyecciones en el mes de marzo. Si no, ya está en DVD.
Cualquier esfuerzo para terminar una película, en el cine español de hoy en día, y más si nace en Canarias, merece al menos el respeto del espectador y el esfuerzo de salir de casa a disfrutar de ella. ¡Qué grande eres, amigo, sigue en esa senda!
Para más información sobre sinopsis y ficha técnica:

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